La letreroterapia se ha practicado desde tiempos inmemoriales con fines diversos.
No dudemos que en la prehistoria había algunos cavernícolas que la regaban dibujando mal a sus monitos y mamuts. Y otros, un poco más fijados, que se la curaban de ello.
Así que ni modo, es parte de nuestra historia y qué se le hace.
Utilicémosla con buenos fines: meditación, relajación, recreación e incluso como medicina. No vayan a creer que es puro afán de chingar.